La Iglesia de San Martín de Noya y La Campana del Infierno

¿Sabías que la iglesia de San Martín de Noya protagonizó uno de los episodios más oscuros y trágicos del cine fantástico español?

Entre enero y febrero de 1973 se rodó, en los estudios Roma de Madrid y las localidades de Betanzos y Noya, La Campana del Infierno de Claudio Guerín, uno de los realizadores más prometedores del cinema nacional en aquel momento. Se trataba de una co-producción hispano-francesa, en la que Guerín también ejercía como productor, sobre un guión del escritor y dramaturgo Santiago Moncada.

La película, con el protagonismo de Renaud Verley, Viveca Lindfords y Alfredo Mayo, cuenta como tras la muerte de su madre, un joven sale del psiquiátrico en el que había sido internado por su tía, y regresa a su pueblo para llevar a cabo una terrible venganza contra ella y sus tres primas.

Durante el último día del rodaje, el 16 de febrero de 1973, sucedió la tragedia. Guerín se preparaba para filmar una de las escenas de la película ante la mirada de numerosos vecinos e curiosos atraidos por el acontecimiento que suponía. El equipo había construido una torre de cartón piedra para albergar la campana que da título al film, ya que esta bellísima iglesia gótica quedó inacabada sin uno de sus torreones.

Se cuenta que la iglesia, para que no rivalizase en belleza con la catedral de Santiago, fue maldita y todo aquel que intente rematar la segunda torre sufrirá un fatídico destino, tal y como le sucedió al maestro cantero que la construyó en su momento y que murió al caer de ella.

Cierto o no, el caso fue que el realizador subió a un andamio en lo alto de la iglesia para colocar una cámara y perdió el equilibrio al saltar a un voladizo. Cayendo desde veinte metros de altura, ante la mirada atónita de los allí presentes. Tristemente, Guerín falleció antes de llegar al hospital en Santiago de Compostela. Una pequeña cruz, mudo testigo del desafortunado accidente, marca en el suelo de la plaza del Tapal el lugar donde cayó.

Juan Antonio Bardem fue el encargado de completar la película que, tras su estreno el 16 de septiembre de ese mismo año en el Festival de San Sebastián, ganó los premios al mejor actor, para Alfredo Mayo, y al mejor  logro técnico del Sindicato Nacional del Espectáculo.

Si no conoces el lugar, ya estás tardando en visitar esta iglesia-fortaleza construída en el siglo XV, para dejarte asombrar por su espectacular rosetón, flanqueado por cuatro ángeles que anuncian el Apocalipsis, por sus gárgolas, y por el magnífico tímpano de su fachada, en la que se puede apreciar la imagen de la virgen embarazada y el arcángel Gabriel, o los doce ancianos del Apocalipsis. Fue declarada bien de interés cultural en el año 1931.

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