23ª Edición
Con aires de renovación y un innegable intento de glamour «hollywoodiense» en el Cine Fantasio —pantallas gigantes incluidas—, la edición de 1995 se debatió entre la nostalgia del formato y la ineludible evolución técnica. Bajo la presidencia de Manuel Morales, quien defendió mantener la esencia del Super-8 hasta alcanzar las bodas de plata, la gala estuvo marcada por la mano tendida del conselleiro Vázquez Portomeñe para financiar el salto al 16 mm, respondiendo así a las demandas de un jurado mediático encabezado por Gustavo Pernas, Mon Santiso y Uxía Blanco. Fue un año de contrastes: mientras la organización tuvo que ampliar el plazo ante la avalancha de cintas y la mitad de los finalistas resultaron ser gallegos, el rigor del tribunal dejó desiertos premios tan emblemáticos como el de cine argumental y el galardón comarcal «Casino», en una noche donde se recordó con emoción la figura del fallecido Chano Piñeiro como ejemplo del talento surgido de este certamen.
En esta edición sobresale la figura de Chema Gagino, un nombre clave para entender la evolución del audiovisual gallego. Tras su paso por el certamen, Gagino ha desarrollado una prolífica carrera como director, guionista y realizador de televisión, participando en producciones de gran calado en Galicia y destacando también por su labor en la formación de nuevas generaciones de cineastas.
Carta | Inscripción | Bases
PREMIOS
CINE
Argumental y Animación
Desierto
Accesits:
- Contestador, de Ramón Font
- Distrito Picasso, de Chema Cagino
Documental
México 91, de Enrique Nieto Nadal
VÍDEO
Argumental y Experimental
La fiesta y otras aventuras de Pío, de Eduardo Gabín Videla
Documental
Cuando el libro se convierte en arte, del grupo Auryn
OTROS PREMIOS
Premio Galicia
A pillada rapuda, del grupo Natrix
VÍDEO
IMÁGENES