30ª Edición
Convertido ya en un referente ineludible para el cine novel, el certamen audiovisual del Liceo Casino de Vilagarcía sopló las velas de su trigésima edición en 2002 batiendo todas sus marcas históricas con la recepción de 249 trabajos. El empuje de la red y la presencia en portales especializados permitieron que la convocatoria no solo desbordase las previsiones en cantidad, sino que alcanzase una calidad técnica calificada de «excepcional» e «inmejorable» por la propia organización. Con una proyección internacional consolidada por cintas llegadas desde Italia, Argentina o Colombia, la Casa de la Cultura se transformó durante una intensa semana en el epicentro del talento emergente. La clausura de esta edición especial fue el escenario para el anuncio de nuevos planes institucionales para la promoción del corto gallego, y reafirmó al festival como el escaparate más sólido y veterano para los creadores que buscan su primer gran trampolín en la industria.
Este año el certamen descubrió a realizadores que hoy son figuras capitales de nuestra cinematografía. El nombre más reseñable de este año fue José María Goenaga, responsable de obras como Loreak, Handia y La trinchera infinita.
El palmarés también encumbró a José Javier Rodríguez Melcón, cuya victoria en Vilagarcía precedió a su mención especial en los Premios Goya. Asimismo, se reconoció el talento de Mario Iglesias, un cineasta con una voz muy personal dentro del cine independiente gallego, y de Marc Riba y Anna Solanas, con el cortometraje ganador del premio Goya en la categoría de animación.
PREMIOS
AUDIOVISUAL
Primer Premio
El cumpleaños de Carlos, de José Javier Rodríguez
Segundo premio
Corten, de Mario Iglesias
Tercer premio
250 bocadillos de mortadela, de Luis Moreno
Cuarto premio
VO, de Trece Producciones
Quinto premio
Tercero B, José María Goenaga
JÓVENES REALIZADORES
Primer premio
El negre es el color dels deus, de Marc Riba y Anna Solanas
Segundo premio
Ausencias, de Nelly Regueira
OTROS PREMIOS
Premio Galicia
A escola das areas, de Virginia Curiá y Tomás Conde