La historia de Curtas Festival do Imaxinario no es una línea recta. Es un relato vivo, lleno de elipsis, giros de guion y saltos al vacío. Desde aquel lejano 1973, nuestro palmarés ha sido testigo de la evolución del cine. Pero también de la propia lucha del festival por sobrevivir a los elementos y al tiempo.
Si al bucear en este archivo encuentras silencios o fechas sin datos, no es fruto del olvido. Son las cicatrices de un certamen que ha tenido que reconstruirse a sí mismo para llegar a ser lo que es hoy.
De la pasión amateur al escenario internacional
Todo comenzó con siete pioneros. En 1973, un grupo de socios del Casino de Vilagarcía decidió que sus experimentos en Super-8 y 16mm merecían ser vistos. Lo que nació como un pase privado para amigos pronto desbordó las expectativas. Tres años después ya recibía obras de toda Galicia. En 1980 se abrió a España y, apenas un trienio más tarde, daba el salto internacional.
Por nuestras pantallas pasaron, antes de ser figuras consagradas, nombres que hoy definen el género fantástico, la animación y el cine de autor español y gallego. Este listado es la prueba de que el talento de figuras como Rodrigo Cortés, Caye Casas, Javier Fesser, Álex Pastor, Enrique Gato, Pedro Solís, Koldo Serra, Dani de la Torre, Sam Ortí, Haritz Zubillaga, Daniel Sánchez Arévalo, Olga Osorio, Chano Piñeiro, Fernando Cortizo, Mario Iglesias o Juan Pinzás.
Un bastión ininterrumpido entre los 10 más antiguos de España
Nacer en 1973 otorga un estatus especial. Esta fecha fundacional convierte a Curtas en el decano de los festivales de Galicia. Asimismo, lo sitúa por derecho propio entre los diez certámenes más antiguos de toda España. Comparte generación con instituciones como Sitges, Huesca o el Festival de Gijón.
Pero lo que realmente distingue nuestra historia no es solo la antigüedad, sino la constancia. y es que en Curtas jamás nos hemos detenido. Mientras otros grandes eventos sufrían parones a lo largo de las décadas o se veían forzados al formato online ante crisis globales, Vilagarcía se mantuvo firme. Un ejemplo de esta resistencia fue el año 2020. Cuando en un mundo temeroso y confinado, Curtas fue de las pocas citas que no renunció al encuentro físico. Celebró una edición íntegramente presencial. Porque para nosotros, el cine no es solo contenido; es una experiencia colectiva que hay que defender en la sala, contra viento y marea.
Una rareza en el mapa mundial
A nivel internacional, esta trayectoria nos otorga un perfil singular. Es una historia en dos tiempos. Si bien nuestra fundación en 1973 nos convierte en contemporáneos de la “Generación de Oro” de los festivales. Incluso precedemos a citas como Toronto o Sundance. Nuestra especialización es fruto de una evolución consciente iniciada en 2015.
Esto nos posiciona como un caso único en el circuito. Combinamos la solidez institucional de un certamen con más de 50 años de vida ininterrumpida. Lo cual es casi inaudito en festivales nacidos del ámbito asociativo. Además, tenemos la frescura de un proyecto que se ha volcado en cuerpo y alma al fantástico. No somos solo un festival de género; somos un pedazo de historia del cine que ha sabido adaptarse a los tiempos y ha encontrado en lo imaginario su verdadero hogar.
La memoria sumergida
Sin embargo, nuestro pasado más remoto descansa, literalmente, bajo el agua. Durante las décadas en las que el festival creció al amparo del Liceo Casino, una inundación en los almacenes de la entidad arrasó con gran parte del archivo histórico. Actas, fotografías y listados de ganadores se perdieron en aquel desastre. Lo que leerás a continuación en las primeras décadas es una labor de arqueología documental. Está reconstruida gracias a la prensa de la época y a la memoria oral de quienes estuvieron allí.
Por este motivo, queremos expresar un agradecimiento especial a La Voz de Galicia, Rafael Sabugueiro, Arousa TV, O Faiado da Memoria, Vitor Mejuto, Pablo Jueguen, Benjamín Rey y a quienes nos han facilitado material para recuperar este legado.
2015: El renacer del Imaxinario
La historia reciente del festival se escribe a partir de un punto de quiebre. En 2014, a pesar de la delicada situación económica que atravesaba la entidad organizadora original, el festival logró mantenerse en pie. Cumplió con su cita competitiva, demostrando una voluntad inquebrantable por no apagar las pantallas. Sin embargo, aquel esfuerzo de resistencia marcó el fin de un ciclo. Evidenció la necesidad de una transformación profunda.
En 2015, ante el riesgo real de desaparición, se confió la dirección a Luis M. Rosales (entonces director de Nocturna Madrid). El encargo era titánico: salvar el legado y transformar el viejo Curtas Film Fest en un evento del siglo XXI. Para blindar su futuro, se creó una nueva asociación independiente que relevó al Liceo Casino en la gestión, profesionalizando cada área del certamen.
Bajo esta nueva etapa, el festival abrazó definitivamente su verdadera naturaleza. Se incorporaron los largometrajes y, en 2020, se oficializó lo que ya era una realidad. Es decir, la consagración total a la cultura del cine fantástico bajo la marca Curtas Festival do Imaxinario. Desde ese renacimiento, cada premio y cada mención se registran con la meticulosidad que merece un legado. Uno que ya nunca más dejaremos perder.
Bienvenidos a nuestro legado.